Estos son unos cuantos de los chicos y chicas que vienen a tomarse unas cervezas y a fumarse unos canutos encima de mí, los he visto crecer y los conozco como si los hubiera parido, aquí van algunas notas sobre ellos, supongo que poco a poco los iréis conociendo más y también os iré presentando a mas gente:
Juan – Tiene 23 años, es bajito, y muy delgado. Normalmente cree tener siempre la razón. Trabaja de fontanero ayudando a su padre. Las broncas entre ellos son famosas en todo el vecindario, sus respectivas madres les parieron tan iguales que no se soportan. A Juan le gusta ir a discotecas, beber gin-tonic y acabar peleándose con alguien antes de regresar a casa.
Héctor- A sus 22 años sigue pensando que puede cambiar el mundo. Suele llenar las bandejas del correo de sus colegas con miles de “emilios” sobre las torturas, el hambre, la privación de los derechos humanos etc.. que hay en algún remoto país del globo. Sus amigos no se lo dicen pero cuando ven un correo con su nombre ni lo abren, directamente a la papelera. Es un buen chico pero un poco “plasta”.
Marta- Tiene 22 años y más agallas que todos los chicos juntos. Siempre va en bicicleta. Lleva el pelo muy corto, creo que al dos y viste con una cazadora del ejercito alemán a la que le ha quitado la bandera y le ha puesto un escudo de su equipo de fútbol, bajo esa imagen de chica dura esconde “montones” de sentimientos, aunque le cueste un mundo expresarlos. Es mi preferida, siempre me defiende cuando alguien suelta la monserga de que porque no se trasladan ya al bar del Ignacio, porque ir al banco de la plaza es de niñatos. Ella dice que prefiere estar aquí, en el banco, porque es lo único que no ha cambiado, “el barrio ha cambiado, nuestros viejos han cambiado, nosotros hemos cambiado, todo ha cambiado .... menos nuestro puto banco de la plaza”. Ya os he dicho muchos sentimientos.....
Maria – También 22 años, inteligente, muy inteligente, Tiene muy claro lo que quiere, basta con decir que estudia Administración y dirección de Empresas, siempre acaba discutiendo con Héctor. Dicen que los polos opuestos se atraen pues si es así estos deben de atraerse mucho porque nunca están de acuerdo en nada. Maria es más pragmática que el fútbol de Fabio Capello.
Txiqui- 23 años rubio, pelo largo y con una navajita con la que no para de tatuarme nombres de chicas o de grupos de esa música que le gusta a él. Según dicen los demás, esta un poco pasado de moda porque escucha grupos de punk de los ochenta y noventa, algo así como Eskorbuto o la Polla records, no deben ser muy buenos porque los demás siempre se ríen un poco de ellos. Pero a Txiqui le encantan y a mi me destroza la capa de barniz con sus nombres. Buen chico el rubio al fin y al cabo pero la dichosa navajita se la podría meter por el .......

Soy un banco cualquiera de una plaza
cualquiera...